Línea directa con quien construye
Hablas con el equipo que diseña y programa tu producto. Una contraparte técnica con nombre, disponible durante todo el proyecto.
- Contraparte técnica directa
- Sin subcontratación
- Un responsable con nombre
Construimos software para empresas que quieren operar con menos fricción: procesos automatizados, información en un solo lugar y sistemas que su equipo puede sostener. Definimos equipo, alcance y métrica antes de escribir la primera línea de código.
+200
Proyectos entregados
20
Años de experiencia
+10.000
Tazas de Café
Nuestra historia digital parte en 2006, cuando publicar un sitio web todavía era una decisión estratégica y no un trámite. Desde entonces acompañamos a las empresas en cada salto tecnológico: el marketing digital, el comercio electrónico, el software de gestión, las apps móviles y hoy la inteligencia artificial.
Ese recorrido terminó definiendo cómo Kleafer opera hoy en día. Nos involucramos en el proceso real del cliente, identificamos dónde se está perdiendo tiempo, esfuerzo y dinero, y construimos el software que cierra esa brecha. Si el problema se resuelve comprando una herramienta que ya existe, lo decimos — trabajamos con transparencia y una estricta política ética y de tratamiento de datos.
Kleafer es la consolidación de esa trayectoria: un equipo multidisciplinario que diseña, desarrolla y mantiene plataformas tecnológicas de todo tipo buscando la eficiencia y automatización con IA para empresas de Chile y la región. Más de 200 proyectos entregados después, seguimos eligiendo los proyectos donde la tecnología cambia un número del negocio.
Cada proyecto empieza con una pregunta: ¿qué número vamos a mover?
Están en la propuesta, en el contrato y en cómo trabajamos el día a día.
Después del diagnóstico entregamos alcance, cronograma e inversión definidos por escrito. Si el proyecto crece, se conversa y se aprueba antes — no aparece de sorpresa en la factura del mes.
A veces la respuesta es una herramienta que ya existe y cuesta una fracción. Cuando es así, te lo decimos en el diagnóstico y te ayudamos a implementarla. Nuestro negocio se sostiene en clientes que vuelven.
Cada release pasa por performance, seguridad, accesibilidad y pruebas con usuarios reales antes de salir. El cierre incluye capacitación de tu equipo y documentación completa.
Cada vez que cambió la forma de hacer negocios en internet, estábamos construyendo. Estos son los hitos que definieron cómo trabajamos hoy.
Publicamos nuestro primer sitio, cuando tener presencia en internet todavía era una ventaja competitiva y no un requisito. Ahí empieza todo lo demás.
Empezamos a ofrecer marketing digital cuando el mercado local recién comenzaba a medirlo. Ahí aprendimos a reportar conversiones.
Llegan las primeras tiendas en línea: pagos, inventario y despacho conectados. El sitio deja de ser un folleto y pasa a ser un canal de venta.
Damos el salto al software de gestión a medida: sistemas internos que ordenan la operación y reemplazan las planillas que ya no daban abasto.
Sumamos desarrollo iOS y Android. Los clientes dejan de pedir "un sistema" y empiezan a pedir plataformas conectadas: web, backoffice y app hablando entre sí.
Clientes que llevaban años postergando su canal digital tuvieron que resolverlo en semanas. Ese año confirmamos algo: la urgencia no justifica improvisar. Lo que se levanta rápido igual tiene que sostenerse después.
Dejamos de empezar cada proyecto desde cero. Levantamos una arquitectura propia de componentes reutilizables —interfaz, autenticación, bases de datos, correos— probada en producción. Cada cliente nuevo parte sobre cimientos que ya funcionan.
Incorporamos automatización con IA en procesos reales: lectura de documentos, atención y reportería. Criterio de entrada: solo si reduce costo, error o tiempo de forma medible.
Sobre nuestra base reutilizable montamos un sistema de gobernabilidad de agentes de IA: desarrollo acelerado con estándares verificados en cada entrega. Lo que antes tomaba meses hoy toma semanas, sin bajar el nivel de ejecución.
Seis cosas que definen cómo se siente un proyecto con Kleafer.
Hablas con el equipo que diseña y programa tu producto. Una contraparte técnica con nombre, disponible durante todo el proyecto.
Primero entendemos el problema de negocio y su costo actual. Recién después definimos alcance, tecnología e inversión.
El estándar que usan las empresas de producto, aplicado a tu proyecto: revisión de código, pruebas, despliegue automatizado y monitoreo.
Tecnología mainstream y consistente en todos los proyectos. Cualquier equipo del mercado puede tomar el tuyo y seguir construyendo.
La mayor parte de nuestro trabajo viene de clientes que perduran en el tiempo y que nos recomiendan.
Cada proyecto se define contra una métrica: costo operativo, tiempo de proceso, conversión o tasa de error. Eso es lo que reportamos.
Según el alcance se arma la célula de trabajo. Estas son las disciplinas que aportamos, todas con equipo propio.
Levantamiento con los usuarios reales, arquitectura de información, prototipos navegables y diseño de interfaz.
Frontend, backend, integraciones y APIs. El núcleo del equipo y donde se concentra la mayor experiencia.
Apps para iOS y Android, publicación en tiendas, ciclo de releases y soporte de versiones.
Modelado de datos, migraciones desde sistemas legados, performance de base de datos y reportería.
Automatización de tareas, procesamiento de documentos y asistentes conectados a tu operación real.
Pruebas funcionales y de carga, integración continua, monitoreo, seguridad y respaldos.
Procesos productivos ampliamente testeados y refinados por años de trabajo en proyectos reales de distinta escala y complejidad.
Escríbenos por el formulario, WhatsApp o agenda un bloque de 20 minutos en el calendario. La primera reunión y el diagnóstico no tienen costo.